El post de Fafa (para los no-iniciados, mi primo el de las computadoras) me dejó pensando. Mi padre Adolfo (su tío, o sea) es un espléndido analista musical que se oculta detrás de una ensayada socarronería y presunta ineptitud, pero la realidad es que pocas veces vi alguien captar tan plenamente las muchas sutilezas de lo que pasa en un concierto como a mi viejo. Otras personas me han impresionado de manera similar. Y esto me lleva a pensar... ¿será posible ejercer la crítica musical con *otro* vocabulario? Es decir, un vocabulario que comunique las *verdades* de la experiencia musical sin necesariamente acatar la terminología especialista y sin caer el mero panegírico, invectiva, divague o la pura imbecilidad. En fin, una reflexión de lunes a la tarde en las Great Plains.
RSS Feed